Manolo
el del Bombo, jugador número 12 de la Selección Española de Fútbol
por Luis
María Ilzarbe
Hace ya varios
años que soy cliente del bar de Manolo Artesero, Manolo el
del Bombo. Lo he tratado mucho, he compartido penas y
alegrías, futbolísticas en su mayoría, claro está, es su
mundo, y creo que puedo hablar de él con suficiente juicio.
Conocer
a Manolo el del Bombo es conocer la vida, la de verdad.
Conocer
a Manolo el del Bombo es conectar directamente con lo más
genuino del popular carácter español condensado en un solo
personaje.
Manolo
es un peculiar caballero hispano, casi salido de una novela
costumbrista, que te sorprende a cada paso.
Hace
tiempo, años, que observo con admiración al personaje y es
ahora cuando me dispongo a comentar sobre su figura para esta
presentación cuando no se me ocurre más que comenzar con una
admiración: ¡¡ Increíble!!.
Quizás
este adjetivo resulte excesivo a juicio del lector.
Voy
a intentar razonar, a explicar y justificar mis por qués.
Luego, ustedes opinen.
Un
viejo pescador de pobres conocimientos académicos le decía a
un universitario engreído que los años acumulan experiencias
que los libros no enseñan. Cierto.
Uno,
soy médico, se pasa la existencia entre libros, despachos,
ordenadores, clínicas y hospitales. Cada día más metido en
ello y cada día viviendo la vida de un modo más artificial,
de espaldas a la realidad... Y de repente, por causalidad,
cambias; se te ocurre salir a la calle cuando en tu equivocado
orgullo de persona culta ya pensabas que nada te quedaba por
aprender y tienes la fortuna, para tu higiene mental, de
tropezarte con la realidad más pura ante ti: Manolo el del
Bombo.
Antonio
Muñoz Molina de la Real Academia de la Lengua y a mi entender
uno de nuestros literatos jóvenes más brillantes, escribió
hace tiempo una novela autobiográfica sobre su servicio
militar: Ardor guerrero. Por curiosidad e interés particular
la leí. Soy militar, médico-militar, y me interesaba saber
lo que del Ejército opinaba un antimilitarista convencido
como Muñoz Molina.
En
la novela hay momentos en que Muñoz Molina admite la validez
del servicio militar como lección práctica eficacísima de
gramática parda, de sociología mundana.
Muñoz
Molina, soldado raso en la novela, universitario practicante,
tenía un compañero de cuartel, Pepe Rifón, del que comenta:
"....es
muy posible que sin el sarcasmo permanente de Pepe Rifón yo
no hubiera aprendido a desprenderme de la infección de
intelectualismo que padecía. Le debo un instinto de
irreverencia hacia las sacralidades culturales, una
conciencia irónica del influjo tan débil que pueden tener
el arte y los libros sobre la realidad, que es del todo
soberana y ajena a ellos y tiende a no notar que existen, a
despecho de las hipertrofiadas vanidades de los artistas y
literatos."
Y
este pensamiento de Muñoz Molina me vino a la cabeza en
cuanto conocí a Manolo Artesero. Si Manolo hubiera hecho la
mili con Muñoz Molina de buen seguro aparecería en Ardor
guerrero al lado de Pepe Rifón y curando ambos al autor de su
infección de intelectualismo.
Manolo
hace poner los pies en tierra a cuantos se le acercan. Manolo
es la calle.
Comencemos
a analizar el descubrimiento por una rotunda afirmación:
Manolo el del Bombo es un patriota. Lo dice categóricamente
en las primeras palabras de su libro: la dedicatoria.
Manolo,
personaje entrañable y marcadísimo de nuestro planeta
futbolístico, se desmarca totalmente de la normalidad a
través de una personalidad arrolladora, paranormal.
Quizá
esta cualidad, el desmarque, la haya tomado del fútbol, al
que lleva ligado tantos años, o quizá haya sido la misma
capacidad del desmarque la que le ha conducido a él. Que no
sabemos si sería antes el huevo o la gallina.
En
una sociedad donde proclamarse orgulloso de ser español suena
a sospechoso, a rancio, donde se intenta esconder el nombre de
España bajo el más político de "este país",
"el Estado".... sale un tío con un par, y escribe
un libro donde, de entrada, la dedicatoria dice así:
"España, lo más importante...". ¡¡Olé tus
huevos, Manolo!! Y al que no le guste, pues que no mire.
Punto.
Y
este es el personaje. Un tío con clase, personalidad y
solera, a quien el qué dirán se la trae al fresco, que dice
lo que le parece, cuando le parece y como le parece. Con
rotundidad y, sin embargo, con gran educación.
Realmente
desconozco la filiación política de Manolo aunque creo que
debe ser apolítico. No obstante es un genuino personaje de la
calle, un líder popular, alejado de periódicos, opiniones
editoriales o de partido, que siente sus colores y siente a su
pueblo y que lo manifiesta sin más tapujos. Y olé.
Creo
que fue a Rafael "El Gallo", el torero gitano, a
quien se refiere la anécdota. Tras una corrida de
Beneficencia en la que triunfó, hubo un banquete y le
presentaron a la reina Isabel.
-
¿Qué tal Rafael?, le preguntó la reina.
-
Pues ya ve usted, señora, extraordinariamente bien: bien
comío, bien bebío y bien jodío.
La gente no sabía dónde esconderse. Pero el Gallo, a lo
natural.
Pues
eso, que Manolo es un descendiente cultural en línea directa
de Rafael el Gallo. Y olé otra vez.
Manolo el del Bombo, quien concluyó exclusivamente estudios
de Primaria, no le hicieron falta más, es, lo digo yo, Premio
Extraodinario, doctorado cum laude, de una Licenciatura no
universitaria, con mayúsculas todo, y que valoro
extraodinariamente: la Licenciatura de la Calle, la
Licenciatura de la Gramática Parda.
Manolo
aprendió por sí mismo y como nadie a lidiar, (templar, parar
y mandar. Marcando los tiempos, como debe ser), en el entorno
social que le tocó y le toca vivir. Y por eso Manolo es un
líder. Y por lo mismo, sin recibir recado ni nombramiento
alguno de entidad pública o privada, se ha erigido de modo
indiscutible como el fan número uno de la afición española
de fútbol, conocido en todo el mundo mundial. El pueblo
español así lo ha querido. Manolo ha sido designado
unánimemente por los españoles. Con un par.
Hace
poco, preparando esta página, le remití una prueba de este
texto y de la página web por e-mail a un joven, querido
compañero y amigo guatemalteco, el Dr. Miguel Ángel Valdez.
Al ver a mi hijo de por medio, junto a Manolo, me preguntó si
era un fotomontaje. Me extrañó su consulta y así se lo hice
saber. Valdez me respondió que no sabía que yo tuviera
relación con personajes públicos famosos. Y así supe que
Manolo es conocido en todo el mundo. Quien conoce la
selección española de fútbol, conoce a su animador número
uno: el gran Manolo el del Bombo.
Y
es que Manolo es armónico. Su poderoso físico esconde a una
gran persona, a un gran corazón. La imagen de Manolo
llorando, desazonado, tras la eliminación de España del
último mundial 2002, que debíamos haber ganado, dio la
vuelta al mundo... y lo dice todo de él. Todo un hombrón que
no se avergüenza en absoluto de llorar su pena. Quien haya
visto esa foto ya sabe quién es Manolo. Una sola imagen,
suficiente.
Manolo
es un entrañable amigo de todos cuantos se le acercan,
siempre está de buen humor y rápido para hacer un favor y
echar una mano a cualquiera.
Ahora,
eso sí, el que le busca.... lo encuentra. Que Manolo no tiene
dos caras ni doblez y va directo y por derecho. Y de eso soy
testigo de primera mano.
A
Manolo lo conocí personalmente a través de mi hijo Nacho,
que ahora, agosto 2002, cumple 15 años.
Mi
hijo es un gran entusiasta del Valencia CF y entabló amistad,
gran amistad, con Manolo en su bar, situado contiguo al
estadio del Valencia.
Mi
hijo Nacho es un gran consumidor de partidos de fútbol
televisados y patatas bravas en el bar de Manolo. Y gran
entusiasta de Manolo. Es el fan número uno del fan número
uno de la selección española.
Recuerdo hace un par de años cuando llegué a casa desde mi
clínica un viernes por la tarde, bien tarde.
Nacho me dijo con estusiasmo: "¡¡Mañana tenemos un
partido trascendental y Manolo viene a animarnos!!"
A
mi me dio la risa. "No te marques faroles", le dije.
Mi
hijo formaba parte del equipo de fútbol de infantiles de su
colegio. Iban primeros de la liga y jugaban en casa contra los
segundos. Partido decisivo para despegarse… ¡¡Emoción a
raudales!!
Nacho tiene una voluntad de hierro y, si se traza un objetivo
es más pesado que una vaca brazos. Comentó con sus
compañeros que iba a convencer a Manolo para que acudiera al
partido. Todos se le rieron... y lo convenció.
El
sábado a las 8 de la mañana andábamos en mi coche hacia el
colegio con Manolo el del Bombo equipado a tope, camisa, bombo
y txapela.... medio dormido y jurando en arameo dirigiéndose
amenazadoramente a Nacho: "¡¡Canalla!! ¡¡Nadie me ha
despertado un sábado por la mañana a las 7.30. Como encima
no ganéis os corto los .... a todos!!".
Tenían
ustedes que haber visto entrar a mi chaval hinchando pecho en
el vestuario delante, con Manolo y toda su gran humanidad
detrás, en traje de gala futbolera y luciendo su conocida
sonrisa,.... y la cara de haba que se les quedó a todos los
compañeros de Nacho viendo la escena. Nacho estaba feliz.
El
resultado del partido... ni les digo. Supongan lo que
sintieron los chavalitos del equipo contrario jugando en campo
ajeno un partido crucial y con Manolo el del Bombo, ¡¡el
mítico Manolo el del Bombo!!, el de la selección española,
en persona y animando a los otros...
Manolo
regenta un bar de comidas, vinos, tapas y fútbol, mucho
fútbol, desde hace bastantes años junto al estadio del
Valencia CF, precisamente en la Plaza del Valencia Club de
Fútbol de nuestra ciudad.
Manolo gana dinero en el bar y se lo gasta con el fútbol.
Ésta
es una de mis vergüenzas como aficionado y una de las razones
de la presencia de esta página en internet: Manolo se lo paga
todo de su bolsillo y me gustaría que estas líneas sirvieran
no solo como presentación de esta página sino también como
reivindicación de una causa justa: Ya es hora de que este
gran personaje que lo ha dado todo y lo dará todo por el
fútbol español, su vida y pasión, tenga algún tipo de
recompensa federativa. A Manolo, en privado, le he oído
quejarse amargamente de esta circunstancia. Manolo está
dolido. Manolo se merece mucho... porque ha dado mucho.
Y
es que, señores, la selección española de fútbol no la
componen 11 jugadores. La selección española de fútbol la
componen 12 jugadores: 11 en el campo y 1 en las gradas.
¿Cuál es la razón de que 11 viajen gratis y con dietas y el
jugador número 12 se pague los gastos de su bolsillo?
Manolo
el del Bombo es el símbolo de la afición española. Es el
jugador número 12 de la selección española por designación
popular.
En
el bar de Manolo se vive un ambiente de fútbol
extraordinario. En los días grandes Manolo siempre sabe dar
la nota de folklore y alegría tras cada gol sonado haciendo
retumbar alto, muy alto, cualquier melodía de moda para
celebrar las dianas locales. Es un gran momento. En otras
ocasiones, Manolo pasa de la música y tira de bombo y txapela
y la organiza. La gente sale gozosa. Y es que, con Manolo,
siempre hay fiesta aunque el partido haya acabado en derrota.
Él sabe darle la vuelta al más pesimista.
Bueno.
Pues llega el momento de razonar esta presentación.
Me
gusta internet. La información es el poder y estoy metido en
las ondas cibernéticas desde hace ya bastantes años.
Fui
de los primeros consumidores de ordenadores y soy internetista
convencido y antiguo. Tengo mi propia página profesional y
dominio:
www.icqmed.com
Un
día, viendo junto con mis hijos un partido en el bar de
Manolo se me ocurrió preguntarme, y le pregunté, que cómo
un tío de su categoría y nombre no tenía una página en la
red. Cómo no le sacaba fruto a su imagen.
Y
ahí comenzó todo.
Hablé
con Juan José Méndez Garrigues, amigo, ingeniero de
telecomunicaciones y autor técnico de esta página que
ustedes visitan, y le planteé la posibilidad de lanzar a
Manolo en la web. Nos reunimos todas las partes, pocas partes,
los tres y... esto, lo otro y lo de más allá....y aquí
estamos.
Manolo
el del Bombo ya está en la red:
www.manoloeldelbombo.com
De
ti, internetista futbolero que has proclamado
democráticamente a Manolo como representante oficial del
pueblo español en el Mundo de nuestra gloriosa Selección
Nacional de fútbol, depende el éxito de esta página.
Remítela a todos tus amigos. Recomienda esta página a un
amigo
Porque
nuestra pretensión, desde ya, es hacer que Manolo gane con
esta página en internet el dinero suficiente para que el
fútbol no le cueste dinero. Y de nuevo una llamada a nuestros
federativos nacionales. ¡¡Manolo el del Bombo, el jugador
número 12 de la selección española de fútbol, merece un
reconocimiento!! El reconocimiento de la Federación Española
de Fútbol a su afición en la figura de su primer aficionado.
¡¡Sea!!
Desde
aquí animamos a todos los visitantes de nuestra página,
admiradores de Manolo y seguidores de nuestra gloriosa
Selección Nacional (no lo duden, la futura Campeona del Mundo
en Alemania) a participar en el proyecto aportando a nuestro
mail cuantos datos, fotos, anécdotas, etc. les parezcan
interesantes y difundiendo los logros y hazañas, habidos,
habiendo y por haber, de este gran personaje y mejor persona:
Manuel Artesero, Manolo el del Bombo.
Muchas
gracias a todos.
Luis
Maria Ilzarbe
Agosto,
2002 |